Fase Termófila (55 °C - 65 °C): Fisiología térmica y eliminación de patógenos y malas hierbas
Cinética de desactivación de Salmonella, E. coli y semillas silvestres. El peligro de superar los 70 °C (esterilización de la flora beneficiosa).
Una pila de compost equilibrada atraviesa cuatro fases térmicas sucesivas: fase mesófila inicial (20 °C a 45 °C), fase termófila activa (45 °C a 65 °C), fase de enfriamiento mesófilo y fase final de maduración y humificación.
La fase termófila es el motor higienizante del proceso. Es generada exclusivamente por la respiración metabólica exotérmica de bacterias termófilas de los géneros Bacillus y Thermus, y actinobacterias como Streptomyces. El calor producido queda atrapado dentro de la matriz porosa aislante de la pila, elevando la temperatura interna.
El Reglamento Europeo UE 2019/1009 sobre fertilizantes y la norma UNE-EN 13651 exigen que para comercializar o usar compost con seguridad microbiológica, la pila debe mantener una temperatura igual o superior a 55 °C durante un mínimo de 3 a 5 días consecutivos (o 60 °C durante 3 días con dos volteos).
Este choque térmico desnaturaliza irreversiblemente las proteínas de enterobacterias patógenas humanas como Salmonella spp. y Escherichia coli, destruye quistes de protozoos parásitos e inhibe el poder germinativo de semillas de malas hierbas y esporas de hongos fitopatógenos agrícolas (Verticillium, Fusarium).
Sin embargo, una temperatura superior a 70 °C es contraproducente: pasteuriza y aniquila la propia microbiota termófila descomponedora, ralentizando el proceso. Si el termómetro de sonda supera los 68 °C, se debe voltear inmediatamente la pila para disipar calor y oxigenar.
Nota Bioquímica de Control
Los cálculos estequiométricos consideran materia seca y humedad relativa estandarizada según UNE 77054. La adición periódica de estructurante leñoso poroso garantiza la difusión pasiva de oxígeno evitando focos anaeróbicos en el fondo de la compostera.