Lombricompostaje Doméstico: Manejo de Eisenia foetida y control de pH
Fisiología de la lombriz roja de California. Temperatura letal (> 35 °C), humedad del 75-80% y por qué nunca se deben añadir cítricos ni cebollas en exceso.
El vermicompostaje o lombricompostaje no es una fermentación termófila: es una digestión biológica a baja temperatura (15 °C a 25 °C) ejecutada por la lombriz roja de California (Eisenia foetida / Eisenia andrei) en simbiosis con bacterias de su tracto digestivo.
El producto resultante, el humus de lombriz (o vermicompost), es considerado el mejor regenerador edáfico existente: presenta una estructura coloidal granular rica en ácidos húmicos y fúlvicos, una capacidad de intercambio catiónico (CIC) superior a 70 meq/100g y una carga bacteriana viva mil veces superior al compost vegetal clásico.
A diferencia de las composteras de jardín, en un vermicompostador la temperatura NUNCA debe superar los 35 °C: las lombrices respiran a través de su piel mucosa húmeda y mueren de estrés térmico si los restos fermentan con calor. Por ello, los restos orgánicos deben añadirse en capas delgadas de no más de 3 a 5 cm de espesor en un lateral del lecho.
La humedad requerida por las lombrices es mucho más alta que en compost térmico: entre el 70% y el 85%. Si el lecho se seca, las lombrices se deshidratan y no pueden respirar.
Es crítico vigilar el pH del lecho (debe situarse entre 6.5 y 7.5 neutro): no añadas cantidades masivas de pieles de cítricos (naranja, limón), tomate muy ácido, posos de café sin neutralizar o restos de cebolla y ajo, ya que los aceites esenciales (d-limoneno) y la acidez irritan la epidermis de las lombrices provocando su fuga masiva o muerte.
Nota Bioquímica de Control
Los cálculos estequiométricos consideran materia seca y humedad relativa estandarizada según UNE 77054. La adición periódica de estructurante leñoso poroso garantiza la difusión pasiva de oxígeno evitando focos anaeróbicos en el fondo de la compostera.